15 claves para no engordar ni un kilo
¿Has conseguido superar la prueba del bañador aunque sea con un aprobado? No tires todos tus esfuerzos por la borda cuando ya estés de vacaciones. Te damos quince claves para no coger ni un solo gramo e incluso perder algo de peso.
Muchas mujeres realizan un auténtico maratón de puesta punto para el verano. Dieta ejercicio, tratamientos… todo con tal de poder lucir biquini y modelitos. El problema es que una vez que consiguen este objetivo no sólo se relajan sino que invierten el proceso: comer demasiado, mal y a destiempo, no hacer nada de ejercicio, descuidar la piel… Si quieres estar guapa y en tu peso, que éste no sea un objetivo temporal y exclusivo de vacaciones. Para que los resultados sean duraderos y efectivos, debes ser constante. Algo que podrás conseguir sin darte cuenta con las veinte claves que te proponemos. Pon todas las que puedas en práctica y verás los resultados…
1. En la playa, muévete
En la montaña, en una ciudad… Se acabaron las vacaciones pasivas. El buen tiempo pone todo a tu favor para que hagas ejercicio de forma natural: paseos y baños en la playa o la piscina, caminatas por tu ciudad al atardecer, bailar cuando salgas por la noche, boleibol, palas… Tu edad nunca será una excusa para apuntarte a un curso de surf, de windsurf, hacer un trekking, un descenso de ríos o recibir clases de tenis.
2. Come poco, muchas veces
No sufras; come cada vez que sientas hambre, eso sí, en pequeñas cantidades y cosas sanas: fruta, embutido bajo en calorías, ensalada, frutos secos, un yogur… Incluso un sandwich o un bocadillo son preferibles a un bollo o una bolsa de patatas fritas.
3. Come más proteínas
Y menos hidratos de carbono, si no los quemas con actividad física se acumularán en tu cuerpo en forma de kilos de más. Las proteínas (carne, pescado, huevos) te saciarán el hambre, te darán energía y te aportarán muchas menos calorías. Aprovecha, si estás cerca del mar, para comer pescado azul, el más cardiosaludable.
4. Pasión por lo verde
Y por la fruta. En verano, tu alimentación debe ser mucho más hidratante y rica en vitaminas, minerales y antioxidantes, algo que sólo pueden proporcionarte las frutas y verduras frescas. Que casualmente también son los alimentos más bajos en calorías que existen. ¿Un truco? Haz el gazpacho sin pan.
5. Separa alimentos
Sin exagerar, procura no mezclar en una misma comida hidratos de carbono y proteínas, o al menos que uno de los dos grupos de alimentos sea un acompañamiento ligero o los hidratos sean en forma de verduras. Haciendo esto ingerirás menos calorías, tendrás digestiones más fáciles y menos hinchazón abdominal.
6. Estírate
Apréndete una tabla de estiramientos y hazlos cuando te levantes de la cama y las veces que quieras durante el día. Te sentirás más flexible, más estilizada y mejorará tu postura, lo que te hará parecer más esbelta.
7. Juega con tus hijos
Corriendo, saltando, escondiéndote, agachándote, patinando, nadando o montando en bici quemará tantas calorías como ellos. ¡podrás volver a merendar!
8. Caprichos inteligentes
No renuncies a tomarte un helado, una paella o un plato de pasta, pero hazlo de forma inteligente: procura no darte los caprichos justo antes de irte a dormir, y si es así, date al menos un paseo antes. Los helados, mejor los de hielo, los sorbetes y los naturales. Los dulces, siempre mejor caseros. Las paellas, sin pan ni alioli.
9. Cuidado con los refrescos
En verano el cuerpo te pide beber líquido, pero no calmes tu sed a base de refrescos, no hacen más que añadir calorías vacías. Asegúrate de que sean sin azúcar o prepara tú misma en casa té helado con sacarina.
10. Huye del alcohol
Cervezas, copas, caipirinhas… son las culpables, en la mayoría de los casos, de esos kilos que nunca consigue quitarte. Las cervezas en el chiringuito, que se limiten a una o sin alcohol; las copas y los cócteles, que no sean más de dos y siempre y cuando te vayas a animar a bailar…
11. Bebe mucha agua
En verano nunca es suficiente. Bebe aunque no tengas sed, lleva siempre en el bolso una botella. Te hidratará desde dentro, ayudando a eliminar toxinas, a metabolizar grasas y a mantener tu piel y tu organismo en buen estado. En verano, es fundamental estar bien hidratado para evitar los golpes de calor y las insolaciones.
12. Cuidado con la sal
Según los expertos, cada día sobrepasamos la cantidad diaria recomendada por la OMS. Lo que no sólo favorece la hipertensión sino que potencia la retención de líquidos, lo que te hará sentir hinchada y con mayor volumen. En la mesa, prohibido usar el salero, acostúmbrate al sabor natural de los alimentos.
13. Súbete a una plataforma vibratoria
Si puedes permitírtelo, utilízala al menos una vez por semana. Las vibraciones activan las fibras musculares, acelerando el ritmo del metabolismo, favoreciendo la pérdida de peso, mejorando el estado de la piel y la celulitis, mejorando el tono muscular… Las encontrarás en centros de estética y clubes de fitness.
14. Diviértete
Realizar actividades que te agradan o te proporciona felicidad te hará producir endorfinas, las “hormonas de la felicidad”. Tendrás menos ansiedad por comer, tu piel estará más luminosa y la expresión de tu cara será más relajada.
15. Medita
Una vez al día, en un lugar tranquilo y aireado, siéntate con las piernas cruzadas y las manos sobre las rodillas con las palmas hacia arriba. Realiza respiraciones profundas que llenen primero la tripa y luego tus pulmones de aire; exhala desde al tórax al vientre. Concéntrate en el flujo de tu respiración y déjate llevar. Te sentirás relajada, serena y tranquila, lo que equilibrará desde tus emociones a tu forma de comer.
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